Tengo una empanada mental en lo alto de mi cabeza desde ayer. Mocos, estornudos, malestar general y una gran apatía se adueñan de mi ser convirtiéndome en un espectro que deambula por la casa, por las calles ... ayyyyy que malita estoy y que poco me quejo!!!!!! bueno, tan poco no me quejo, pero es que no me dejan y no hay nada peor que encontrarse constipada y no poder decírselo a nadie.

Y es que los hombres necesitan contar a sus amigotes sus aventuras sexuales y el tamaño de los pechos de su contrincante pero yo no, yo sólo necesito poder quejarme... que si me sube la fiebre, que si acabo de toser, el color de mis mocos ...

Pero desde que tengo este blog me encuentro mucho mejor, por lo menos más comprendida, que ya es mucho. Mientrastanto, pasaré mi tarde entre revistas insulsas, pañuelos y con mis teléfonos bien cerca, para que cuando alguien me llame no pierda ni un segundo en decirle lo malísima que estoy!!!